José Saramago"Un sentimiento de impunidad caracteriza hoy al pueblo israelí y a su ejército. Se han convertido en rentistas del holocausto"

José Saramago

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5 de abril del 2002


El colaborador de la BBC en Cisjordania, José Vericat,
conversó en Ramala con el escritor portugués José
Saramago, ganador del premio Nobel de Literatura en
1998.
Sus recientes críticas a Israel en el conflicto del
Medio Oriente, comparando los territorios palestinos a
los campos de concentración nazis, han desatado una
encendida polémica.

-¿Que propósito tuvo su visita a Palestina?

"La intención ha sido de enviar aquí una delegación de
miembros del Parlamento Internacional de Escritores
para manifestar solidaridad a los narradores, poetas,
dramaturgos palestinos".

-¿Que puede tener este conflicto palestino-israelí de
particular?

"Vamos a ver, esto no es un conflicto. Podríamos
llamarlo un conflicto si se tratara de dos países, con
una frontera y dos estados con un ejército cada uno.

"De lo que se trata es de una cosa completamente
distinta: Apartheid. Ruptura de la estructura social
palestina por la imposibilidad de comunicación".

-¿Qué piensa de Israel?

"Un sentimiento de impunidad caracteriza hoy al pueblo
israelí y a su ejército. Se han convertido en
rentistas del holocausto. Con todo el respeto por la
gente asesinada, torturada y gaseada.

"Los judíos que han sido sacrificados en las cámaras
de gas quizás se avergonzarían si tuviéramos tiempo de
decirles cómo se están portando sus descendientes.
"Porque yo pensé que esto era posible; que un pueblo
que ha sufrido debería haber aprendido de su propio
sufrimiento. Lo que están haciendo con los palestinos
aquí es en el mismo espíritu de lo que han sufrido
antes.

"Yo creo que ellos no conocen la realidad. Todos los
artículos que aparecieron en contra mía han sido
escritos por personas que no han ido nunca a saber
cómo viven los palestinos, es decir ellos no quieren
saber lo que está pasando aquí.

"Sería lógico que estuvieran aquí los cascos azules.
Pero el gobierno israelí no lo permite. A mí lo que me
indigna, y no puedo callarme, es la cobardía de la
comunidad internacional que se deja callar.

"Ni siquiera hablo de Estados Unidos, del lobby judío,
de todo eso que es más que conocido. Hablo de la Unión
Europea. Europa, la cuna del arte, de la gran
literatura, todo eso. Y todos asistiendo a esto, a
este desastre y nadie interviene".

-¿A usted le sigue pareciendo pertinente la analogía
entre el sufrimiento de los palestinos hoy en día y el
sufrimiento de los judíos que tuvo lugar durante el
régimen nazi y en particular los campos de
concentración?

"Eso de Auschwitz ha sido evidentemente una
comparación forzada a propósito. Una protesta
formulada en términos habituales quizás no provocaría
la reacción que ha provocado.Claro que no hay cámaras
de gas para exterminar a los palestinos, pero la
situación en la que se encuentra el pueblo palestino
es una situación concentracionaria. Nadie puede salir
de sus pueblos.

"Yo lo he dicho y dicho está. Pero si a vosotros os
molesta mucho eso de Auschwitz yo puedo sustituir esa
palabra y en lugar de decir Auschwitz digo crímenes
contra la humanidad. No es una cuestión de más
víctimas o menos víctimas, no es una cuestión de más
trágico o menos trágico, es el hecho en sí.

"Esto que está pasando en Israel contra los palestinos
es un crimen contra la humanidad. Los palestinos son
víctimas de crímenes contra la humanidad cometidos por
el gobierno de Israel con el aplauso de su pueblo".

-¿No cree que sus declaraciones tienen un efecto
contraproducente?

"Aquí no hay ningún efecto contraproducente. Hay
críticas y hay críticas. Hay críticas que son
conocidas y por lo tanto no tienen ningún efecto, es
decir, se hacen y se repiten infinitamente".

¿Qué ha escrito usted que tenga más relevancia con
este conflicto?

"Una novela que yo publiqué hace cinco o seis años,
Ensayo Sobre la Ceguera, ha vendido aquí sesenta mil
ejemplares. Hasta estos días yo era aquí bestseller.
Ahora mis libros están siendo retirados de las
librerías. "Es una novela que narra cómo todo el mundo
se vuelve ciego. Porque mi opinión es que todos somos
ciegos. Ciegos porque no hemos sido capaces de crear
un mundo que valga la pena. Porque este mundo como
está y como es no vale la pena.
"Esa sí que podría tener [relevancia] si los políticos
se interesaran por la literatura. Si hay algo sobre lo
que reflexionar es sobre la capacidad que tenemos, o
que no tenemos finalmente, de inventar un modo de
relación humana donde el imperador sea el respeto
humano y el respeto al otro".

¿Cuál es el papel de la literatura en este conflicto?

"Ninguno. Esa idea de que los escritores tienen que
salvar el mundo... Ya nos gustaría, claro está. Si
fuera por el arte y todo lo que hemos hecho de hermoso
en el pasado, si eso sirviera para algo, no estaríamos
como estamos.

"La intervención que los escritores puedan y deben
tener es por el hecho sencillo de que son ciudadanos.
Claro que también son escritores. Si se nos pide algo,
o por iniciativa nuestra tenemos algo para decir, lo
escribimos. Pero además de tener lo que tengamos para
decir, también hay lo que tenemos para hacer. Y el
hacer es intervenir en la vida no sólo del país de uno
sino también del mundo".

http://www.rebelion.org/cultura/saramago050402.htm


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