“La pobreza es subversiva”

Entrevista al cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga

www.nacion.co.cr

6 de octubre del 2002

• En América Latina el sistema está colapsando

Thelma Mejía
Agencia Tierramérica

Tegucigalpa. América Latina afronta la más grande
subversión de todos los tiempos, la subversión de la
pobreza, dice el cardenal hondureño Óscar Andrés
Rodríguez Maradiaga, a quien diferentes sectores
eclesiásticos perfilan como uno de los candidatos más
fuertes a suceder al papa Juan Pablo II.
Papable
Rodríguez podría sustituir a Juan Pablo II


Monseñor Rodríguez Maradiaga fue nombrado cardenal por
Su Santidad el 21 de febrero del 2001 en el Vaticano.

Profesor de Matemática y Física, con dominio de seis
idiomas, músico con especial énfasis en el saxofón y
el piano, el prelado de 59 años es un duro crítico de
la globalización.

Además, Rodríguez Maradiaga estima que la degradación
ambiental es una de las causas del avance de la
pobreza, y critica la falta de consenso sobre este
tema en el istmo.

Rodríguez, también presidente del Consejo Episcopal
Latinoamericano entre 1995 y 1999, habla en esta
entrevista acerca de la deuda externa y sobre la
corrupción en la región.

–¿Cómo ve a América Latina en el siglo XXI?

–Estamos tocando fondo, y lo peor es que nadie quiere
ver que enfrentamos la más grande subversión de todos
los tiempos: la subversión de la pobreza, muy
diferente a aquella lucha ideológica que cobró la vida
de miles de personas en los años 60 y 70.

“Lo que pasa en Argentina, Brasil y otros países es
una señal de que el sistema está colapsando.

–¿Qué genera esta subversión?

–La clase política latinoamericana no se percata de
que la nueva subversión de la pobreza es generada por
la violencia, la corrupción, los problemas ambientales
y la deuda externa.

“Creo que esta nueva subversión será el mayor fenómeno
social a enfrentar en los próximos años.

–¿Cómo debemos encarar los problemas ambientales?

–El tema de la ecología es básico para las discusiones
que rigen el comienzo del siglo XXI, sobre todo en
regiones como Centroamérica, donde no ha existido
conciencia sobre su dimensión.

“En la Iglesia Católica llegó el momento de propiciar
una reflexión teológica sobre el ambiente, ya que el
ser humano es un protagonista de la naturaleza y así
lo concibe la doctrina social de la Iglesia”.


Beligerante


–Tras su ascenso como cardenal, usted impulsó en la
comunidad hondureña de San Ignacio, en la región
central, una marcha sin precedentes en protesta por la
explotación minera de la transnacional estadounidense
Entre Mares...

–Fue un reclamo justo ante el cansancio de un pueblo
al que nadie quería oír.

“Yo conocía ese pueblo desde mis tiempos en la
arquidiócesis de Tegucigalpa.

“Llegaba todos los sábados a celebrar la palabra y
veía cómo, pese a su pobreza, tenían agua para vivir,
plantaban árboles y podían cosechar granos básicos.
Pero de un tiempo para acá, esa gente se quedó sin
agua. La minera contaminó todo y lo mismo está
sucediendo con otras regiones del país.

“Hace más de 10 años que estamos trabajando con grupos
preocupados por el daño que ocasionan las compañías
mineras, y creo que llegó el momento de tomar cartas
en el asunto”.

- –Usted ha pedido la condonación de las deudas de las
naciones pobres. ¿Aún cree que es posible?

–Nadie nos va a perdonar nada si no damos señales de
querer cambiar. Y me refiero a la corrupción.

“Por ejemplo, alguien decía que si se logra enjuiciar
al expresidente Arnoldo Alemán, Nicaragua se levanta.

“Yo creo que sí, porque la inversión extranjera va a
percibir que ahí sí hay justicia, y donde hay justicia
hay seguridad jurídica”.

–¿Tiene la Iglesia Católica fortaleza para encabezar
ese cambio, sobre todo después de los últimos
escándalos por denuncias de abusos sexuales?

–Todo eso es un montaje de los medios de comunicación.
Esos casos de abusos tocan a un porcentaje mínimo del
clero, pero se han magnificado porque se busca
desprestigiar a la Iglesia.

–¿Por qué?

–Porque la Iglesia Católica, sobre todo en América
Latina, empieza a reclamar contra las injusticias; por
ejemplo, contra la deuda externa. Esto incomoda a las
naciones opulentas.


¿Papable?


–¿Tiene usted posibilidades de suceder a Juan Pablo
II?

(Antes de responder a esta pregunta, el cardenal
hondureño no oculta cierta congoja que condimenta con
una llana sonrisa).

–Todos los cardenales somos posibles candidatos.

“Pienso que habría llegado el momento de que el
continente americano, que posee la mitad de los
católicos del mundo, tenga un papa.

“Sin embargo, estas cosas son aleatorias porque en el
fondo la Iglesia no es guiada por los hombres ni por
los criterios del mundo, sino por el Espíritu Santo”.

http://www.nacion.co.cr/ln_ee/2002/octubre/06/mundo4.html


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